Todas las personas nos encontramos inmersas en un mundo de relaciones interpersonales “la familia, los amigos, la pareja, los compañeros de estudio o trabajo, etc.”
Las relaciones interpersonales pueden ser complicadas y llegar a ser una fuente de estrés.
Las relaciones interpersonales pueden ser complicadas y llegar a ser una fuente de estrés.
Es importante que nos sintamos bien con nosotros mismos y a la vez mantener una buena relación con los demás.
El comportamiento asertivo se define como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”.

HABILIDADES SOCIALES
Las habilidades sociales se definen por la adecuación de la conducta social. La interacción social es apropiada cuando se realiza:
De un modo directo: sin ansiedad
De forma no amenazante ni punitiva: honestamente
Las habilidades sociales también se definen por las consecuencias de la conducta social.
En toda interacción social hay tres objetivos generales:
Alcanzar la meta que se ha marcado la persona
Fomentar la relación positiva con otras personas
Mantener la autosatisfacción con nosotros mismos
Fomentar la relación positiva con otras personas
Mantener la autosatisfacción con nosotros mismos
El arbol de los problemas
El carpintero que había contratado para instalarme una barandilla, acababa de finalizar un duro día de trabajo. Su sierra eléctrica se estropeo y le hizo perder una hora de trabajo y encima su antigua camioneta se niega a arrancar.
Mientras lo llevaba a su casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invito a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.
Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su cara estaba llena de sonrisas. Abrazo a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.
Posteriormente me acompañó hasta mi coche.
Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunte acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.
¡Ah! Ese es mi árbol de problemas. – Contestó - Se que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez.
Y continuó sonriendo: lo divertido es que cuando salgo por la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.



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